Psique

Psique: llamado a artículos V10N2-2020 (julio-diciembre), hasta 28-septiembre-2020

El desafío de los individuos y comunidades ante la falta de cuidado del medio ambiente y sus consecuencias

Por Dra. Miriam Pardo-Fariña (Universidad Andrés Bello, Chile) y PhD. Alejandra Ojeda-Sampson (Universidad Latina de México, México)

Los estragos en nuestro planeta debido a la falta de cuidado del medio ambiente, se ha constituido en un problema universal que atañe a todos. El cambio climático estudiado por expertos, revela una preocupante escasez de agua que incide en los seres humanos, así como en la flora y fauna. La falta de agua se ha ido haciendo extensiva a otras regiones en las cuales se detecta un aumento de la insuficiencia de este recurso en diversas poblaciones, incluyendo la falta de sanidad de la misma, lo que ha generado numerosas infecciones y fallecimientos que podrían haberse evitado. La falta de electricidad, la migración a las urbes buscando un mejor porvenir, vuelve a evidenciar este problema abriendo interrogantes acerca del empleo de recursos sustentables. La contaminación del aire, el calentamiento global, los deshielos de las reservas de agua más potentes del planeta, entre muchos problemas que se registran, continúan alertando acerca de la urgencia de crear un desarrollo sostenible en el tiempo que beneficie a todos.

Estos cambios fueron emergiendo con el paso de las décadas y, pese a ser detectados, no se tomaron medidas oportunas, por lo que ahora es necesario intervenir quizás llegando tardíamente a algunas de estas hecatombes. Lo anterior, da cuenta de un funcionamiento encapsulado de muchas sociedades tendientes a buscar su propio bienestar, especialmente económico, creando un forado dramático en los países más pobres, sin advertir que la consecuencia de este sistema de producción, transformado en un boomerang de “contaminación” para todos, empeora el diagnóstico de la humanidad y su hábitat. Desde los diferentes ámbitos del pensamiento científico y disciplinas diversas, el análisis de las causas e impacto de esta realidad invita a plantear procedimientos de mejora respecto a la prevención, el ambiente, el autocuidado, entre otras, acrecentando el diálogo entre las comunidades que abra la reflexión a la espera de revertir el daño que se sigue causando a la humanidad y al planeta que habitamos.

Ante el escenario planteado, surgen interrogantes diversas, de las cuales se pueden señalar: ¿cómo ha alterado este estado de deterioro la salud mental de las personas? ¿Se da por clases o regiones? ¿Cómo se vienen construyendo los conceptos de vida, salud, ambiente, entre muchos más, en la realidad de los infantes? ¿Cómo afecta todo eso a la población más vulnerable como son los niños, ancianos y enfermos? ¿Cómo se percibe ahora la relación salud/enfermedad? Muchas más interrogantes se pueden construir o emanar de la inquietud científica, mismas que se invitan a ser compartidas, analizadas y reflexionadas.